Unos cuantos cinturonazos

Jueves, 8 de Julio de 2010

Iba camino hacia la casa, pensando cual sería el mejor castigo para Luis. No tenía idea si él estaba consciente del daño que había hecho a su madre y el dolor que me causaba haber sido defraudado por él. ¿Qué acaso no le enseñe lo mejor?, Digo, es normal que los niños tiendan a meterse en problemas, pero saber que tu hijo anda en malos pasos, que falta a la escuela, miente, y de estar en un momento con la frente en alto, a estar ahora completamente avergonzado por recogerlo en la delegación y saber que robó con un par de chamacos pendejos un celular en un Wall Mart es inaceptable para cualquier padre.

Durante el camino no dijimos ni una palabra, yo me mantenía al volante con la mirada, pensando miles de cosas sobre su comportamiento, descifrando cada una de las partes. ¿Habré sido yo? ¿Fui yo el que lo indujo a ese camino? Sé que he sido duro y demandante, pero todo lo he hecho por su bien. A mí me enseñaron de esa forma, y funcionó conmigo, y aunque prometí jamás pegarles a mis hijos cuando fuera padre, en este momento no sé cómo actuar.

Mientras yo pensaba todo esto, él se mantenía serio, mirando a través de la ventana, con los ojos rojos y apretando la mandíbula mientras se mordía los labios. Podía ver en su expresión la angustia por la incertidumbre de no saber qué pasaría llegando a la casa.

Ya estábamos llegando. Estacioné el coche en la cochera, baje del auto y de los nervios me costó trabajo quitar las llaves de la moldura del choche. Cerré la puerta del carro y le dije que me esperara adentro, yo le avisaría cuando debería entrar.

En el trayecto del carro a la casa, pensé cómo reaccionaría ella, pues tiene más carácter que yo. Metí la llave en el picaporte, y ella ya estaba del otro lado de la puerta esperándonos. Me preguntó por Luis y le ije que estaba en el auto. Cerró la puerta tras de mí y comenzamos a hablar.

-¿Y bien? ¿Qué vamos a hacer?
-No lo sé, castigarlo sin permisos. Le contesté.
-¿Y tú crees que con eso bastará?
-Al menos lo pensará dos veces antes de volver a hacerlo.
-No digas tonterías, esa no es una solución.
-¿Entonces qué propones?
-Darle una buena chinga, creo que es tiempo de que se la vayas dando.
-No lo he golpeado y no pretendo hacerlo.
-¿Si no lo haces entonces como planeas educarlo? Lo que hizo no es ningún chiste.
-Lo sé, pero no me atrevo a pegarle.
-Si no lo haces entonces que poco hombre eres.
-Claro que no, no sabes lo que estás diciendo.
-No eres más que un cobarde, un poco hombre, a ver ¿demuéstrame lo contrario?
-Ah sí, ¿quieres que lo haga?
-Sí, hazlo.

Estaba encabronado, ya no importaba nada, lo único que quería era sacar mi enojo con ella. Abrí la puerta de un solo jalón, me dirigí al carro, abrí la puerta del copiloto y lo saque arrastrando de las greñas, con todo mi coraje a lo que da. Él comenzó a llorar, agarrándome de la mano para no lastimarlo más, mientras gritaba “No papá, ¿Por qué me haces esto? No lo volveré a hacer”. Entramos a la casa y lo aventé al sofá, mientras ella me veía haciendo todo esto, y sin decir absolutamente nada.

Luis estaba mojado en lágrimas, con el cabello despeinado y la cara completamente roja. Me quite el cinturón, y le ordene que se bajara los pantalones. Él me decía “No papá, por favor, ya no lo vuelvo a hacer”, pero yo no hacía caso a sus palabras, y le dije “O te bajas los pantalones o te tocara donde caiga el cinturón”. Al ver que la cosa iba en serio, se giró, bajo sus pantalones, y con ellos parte del calzón. Agarré el cinturón con fuerza y comencé a pegarle.

Cada vez que el cinturón tocaba su cuerpo, el sentimiento iba creciendo, el coraje se iba acrecentando; podía sentir la mirada de ella viendo como le pegaba a cada cinturonazo. Se escuchaba el grito de dolor de mi hijo, que se aunaba al sonido de la piel chocando con el cinturón. Mi respiración acrecentó y en un momento quiso meter las manos, a lo que replique “Si metes las manos te va a ir peor”. Con cada golpe saciaba mi frustración, mi rencor, mi decepción. Solo podía escuchar el ruego de él implorando que terminara, pero yo seguía, más y más fuerte. Justo ahí, ella no soporto más y se metió a la cocina, sabiendo que los gritos se escuchaban en toda la casa. Mi muñeca comenzó a dolerme, pero yo seguía, no podía parar. De pronto, de sus nalgas rosadas comenzaron a tornarse rojas, e incluso partes moradas, veía como empezaba a abrírsele la piel. Después de unos minutos, la sangre comenzó a verse, y fue ahí cuando me di cuenta de mi error. Me detuve, contemplando aquella escena espeluznante que yo había provocado, y comenzaron a sollozarme los ojos, pero me contuve, y le dije “Nunca había estado tan decepcionado de ti. No quiero verte, y no quiero saber de ti”.

Él, tratando de reincorporarse, con voz hiriente, contestó: “Yo tampoco, y disculpa por el daño que he causado”

Esas palabras se metieron en mi cabeza, y no pude soportar el momento. Salí de la casa, y me senté en la banqueta, saque de mi saco un cigarro, y comencé a llorar. Mientras el llanto me invadió, no pude dejar de llorar, y sentía cada cinturonazo que le di como si me lo hubiera dado yo. La mano me temblaba mientras me fumaba el cigarro, y mis lágrimas empezaron a ahogarme. Me dolía el cuerpo, y en ese momento, me pregunte si todos esos golpes y ese odio habían valido la pena, todo por quedar bien frente a aquella mujer que se consideraba su madre.

Axel Centrics Axel Centrics

¿El fútbol nos une?

Martes, 22 de Junio de 2010
El fútbol ha sido desde que tengo memoria uno de los deportes con mayor difusión y afición que he visto y me atrevo a decir que ningún deporte ha podido quitarle ese grado de importancia o de emoción que se le ha ido otorgando en 100 años.

Caracterizado como un deporte aguerrido, con características que lo hacen bastante peculiar y utilizando los pies como la base de este juego, este deporte ha empezado a tomar terreno no solo en el inconsciente colectivo de las masas, sino también se ha convertido en un deporte cultural y que ha generado una contienda de carácter mundial. El fútbol apasiona, incita, enciende sentimientos y hasta convierte simples personas en fanáticos del momento. Dejan a un lado diferencias, pero convierten semejanzas en espectacularidades. Que mejor forma de sentirse unido a algo, pues lo demás que debería unirnos de mejor o más forma no lo ha hecho, tal vez el secreto del cambio en este nuevo siglo está escondido en la forma en cómo se vende y se presenta al fútbol hoy en día (tan es así que el vasco Aguirre dirige un comercial patriótico considerando que a él lo que menos le importa es el país, sino calificar y ser reconocido, y mayor aún, ser bien pagado).

La afición mexicana también es muy bien conocida en los demás países, ¿pues quien tendría el valor como para colgarse un penacho en la cabeza, faltar al trabajo o a la escuela aún con el perjurio de perder su trabajo, su beca o su calificación, o inclusive ser tema para el rencor y la venganza (a las pruebas de las redes sociales me remito)?. Es indispensable sentirse parte de algo, algo que te puedas sentir orgulloso, pues no es el orgullo de carácter nacional el que nos arrastra a sentirnos victoriosos y darnos nuestra vuelta por la avenida reforma y vestirnos de verde para gritar alrededor de la estatua de la diosa Nike (o como todos la conocen, el ángel de la independencia), sino el orgullo de sentirnos superiores de forma racial con la comparación con otros países, sus perspectivas, sus estrategias, su técnica en el dominio del deporte, que a final de cuentas, en todas partes se debe de jugar con las mismas reglas. El fútbol se ha convertido más allá del simple deporte de balón en pie en un nuevo lenguaje universal, pues todos conocen el deporte, y todos saben lo básico de cómo jugarlo, y tan es así que la superioridad corporal entre un país y otro también es calificada por sus variantes en un mismo tema. Claro está que cada país tiene una forma indiscutible de ser superior en diferentes facetas, ya sea en el baile, en las ciencias, en el arte, en la gastronomía, en la estética, o inclusive en el chovinismo extremo (para muestra basta un botón jaja).

Sentirse superiores ha sido siempre en la historia de la humanidad algo que nos ha unido (le pese a quien le pese) pues la forma de pensar queda de lado cuando se descalifica o se subestima un comportamiento, forma de vida o cultura por ser diferentes a la que estamos acostumbrados a ver y aceptar porque no conocemos otra mejor o simplemente no nos interesa. El punto central del etnocentrismo es absurdo, ya que depende en su mayor parte de la casualidad de haber nacido en el lugar y circunstancia donde se exhibe una misma ideología o cultura, ¿O acaso alguien me negara que por tener sangre mexicana aún mezclada con otra sangre no se siente en parte orgulloso de serlo, cuando no depende de ninguno de nosotros ser lo que somos por descendencia?

Pero también es importante no dejar a un lado la parte emocional, el sentimiento, pues lo racional siempre cae en el error de creerse que es lo único de lo cual depende el humano para ser superior, pues el sentimiento hace sentir ese escalofrío cuando se toca una fibra nerviosa al ser atacada nuestra ideología, nuestra fe en algo que es parte de nuestro entorno, o saber que no estamos tan alejados de otras personas que nacieron con ideas, culturas y formas de pensar diferentes a la nuestra. Es bastante emotivo sentirse parte de algo en lo que se cree y más aún cuando se tiene frutos y admiración de lo que se cree.

El ser mexicano va por encíma de sentirse aficionado, o devoto religioso, pues aún con goles o sin goles, y aún sin virgen o señora de Guadalupe, es la emoción de poder comparar o demostrar algo que sabemos es más grande que nosotros mismos, pues en eso hemos crecido y hemos creído. En estos momentos, gran parte de las miradas están depositadas en 90 minutos de juego que desempeñan 11 personas que nacieron o comparten nuestra nacionalidad. Cada 4 años se da este suceso para deleite de todos (inclusive para los que no se apasionan o lo toman como algo natural) y no deja de ser emocionante, aún para los que no comparten esa emoción, enfrentar los sentimientos de los que sí lo son es gratificante (¿a quién no le encanta la confrontación?), pero aún cuando cada 4 años se siente uno tan cerca cuando en realidad se está tan lejos es una sensación de goce extremo, pues no somos nosotros los que jugamos, es más, ni siquiera nuestra voz tiene un efecto en los que están jugando, ya que qué mayor presión para ellos estar frente a millones de espectadores viendo y contemplando cada movimiento que hacen y anhelando ser la figura del momento, el héroe nacional (pues un héroe ya dejo de ser utópico, y se convirtió en un ser alcanzable para todos) y el portavoz de toda una nación para decir “somos los mejores”.

Ahora bien, el problema de todo este maniqueo es precisamente el lado de la derrota, de la decepción, cuando por más que se luche o se crea, el resultado es lamentable, ya que en toda confrontación debe haber un victorioso y un derrotado. Nos enfocamos solamente en la victoria de los nuestros, y no pensamos en las otras personas que han sido derrotadas, en aquellas que no tuvieron la oportunidad de celebrar, y la única forma que pensamos es sentirnos superiores frente a ellos, disfrutar el momento, pero no percatarnos que también podemos estar del otro lado, eso precisamente es un lado del que pocos hablan, ¿Pues qué sentido tendría hablar de los derrotados cuando somos nosotros los que hemos salido triunfantes ante la contienda?

En este año se celebrara una parte importante de nuestra historia, en la que según lo que nos han hecho creer, hemos salido victoriosos de nosotros mismos y de aquellos que oprimieron nuestra extirpe por tantos años, ¿pero realmente podemos decir que hemos salido victoriosos?, digo, sería bueno cuestionar 200 años de “cambio” comparado con los 20 años que hemos visto y vivido la caída de nuestra nación como potencia y como país próspero; y si llegáramos a ganar este duelo entre naciones con un deporte que sólo se queda en eso, en un deporte, ¿realmente nos sentiríamos que hemos ganado algo? Tenemos un gran camino por delante, y si hemos de ganar un deporte de talla mundial, creo que también merecemos y debemos demostrar que hemos ganado el respeto de nosotros mismos, de ser un gran país, con mucho por delante y mucho que ofrecer, más que nuestro territorio del cual yo ya me siento triunfante por tener la diversidad climática, los recursos suficientes como para que cualquier otro país se muera de la envidia y la cultura tan extensa y hermosa que nos ha tocado, debemos luchar, y ganar lo que por derecho nos toca por la simple casualidad de haber nacido aquí, que es una mejor sociedad para nosotros, los que nos rodean y los que nos sucederán, de eso debemos estar orgullosos, solo que aún no hemos conseguido ni siquiera el “empate”.

Axel Centrics Axel Centrics

La prostituta sabia (primera parte)

Viernes, 14 de Mayo de 2010
Son las 9 horas con 21 minutos, siempre reviso el reloj para no acordarme de mi estancia en este lugar. Llevo más de 4 años trabajando como prostituta en el mismo camellón de la calle de Sullivan aquí en la san Rafael. Tal vez le debo el gran nombre de mi trabajo al haberme salido de mi casa cuando aún podía, de lo contrario, hubiese tenido que soportar a mi padrastro y a mi madre, de la cual tantas veces le reproche su baja autoestima. Me salí de mi casa debido a mi promiscuidad por parte de mi único amor, o creyendo que lo fue, Luis, del cual hoy solo tengo recuerdos borrosos, sin tomar en cuenta que la primera vez que hice el amor, lo hice por la misma razón, y me embaracé sin siquiera imaginar la situación que daría después de eso. Roberto nunca hubiese aceptado el que siguiera en la casa con un hijo producto de una falsa idea.

Aunque Roberto no es mi padre, me hubiese matado por dejar intacto el machismo que habitaba en mi casa. El se casó con mi madre cuando yo tenía solo 9 años, después de que mi padre hizo lo mismo que Luís. Mi madre Eugenia tuvo que buscar con quien juntarse debido a que ella era una triste empleada de un hotel trabajando como mucama, y deseaba encontrar a un hombre que le echara la mano para mi manutención. Por suerte, yo era hija única, lo cual facilitó hasta cierto punto la situación de mi madre. Ella conoció a Roberto cuando él acababa de llegar de Veracruz para probar suerte en la ciudad; mientras él se hospedo en el hotel, ella fue a cambiar las sabanas y encontró a Roberto desnudo justo en la entrada del cuarto, (lo sé porque a ellos nunca se les dio el ser prudentes al hablar de sus riñas enfrente de mí), así que una vez consumado el acto, él se sintió seguro con ella, y ella le dio la oportunidad de vivir con nosotras a pesar de que no consiguió trabajo en más de un año. Yo llegue a cursar hasta segundo de secundaria, y realmente era muy buena estudiante, ya que algo que siempre me ha caracterizado ha sido el leer. Creo que siempre he tenido esa facultad, mi madre nunca me inculco la lectura, pues su ocupada agenda dentro del hotel le hacía faltar en la casa por más de 18 horas al día, ya que la mayor parte de las veces doblaba turnos para poder mantenernos de la mejor manera posible.

Recuerdo que mi primer libro que llegue a leer fue “Estudio en escarlata”, de Arthur Conan Doyle, el cual me lo había dado una amiga de mi mama, que era vecina nuestra y generalmente se la pasaba todo el tiempo en su casa dándoles de comer a sus 7 gatos. Cada uno de ellos tenía su propia personalidad, y cada vez que Doña Luisa leía cuentos para mi, todos los gatos se acurrucaban alrededor de ella como si también quisieran escuchar los cuentos que ella leía. Ella me leía diario cada vez que pasaba a recogerme afuera del colegio y nos la pasábamos devorando libros, en sus buenos tiempos ella se había encargado del negocio de su padre quien era vendedor de su propia biblioteca, por lo que al morir él, ella heredo la casa, unos pequeños ahorros y por supuesto, su gran colección de libros. Recuerdo que gracias a ella encontré un lugar donde resguardarme cuando mi mama no llegaba, o durante las riñas con Roberto, o simplemente para alejarme de las entupidas niñas celosas de mi clase que no pensaban en otra cosa que besarse con cualquier niño rebelde de segundo año.

Conocí a Luís de una manera bastante curiosa, el se había fijado en mi debido a que siempre después de terminada la clase, me esperaba leyendo un cuento justo en la banqueta esperando a que me recogiera Doña Luisa. Luís se sentaba conmigo y me trataba de hacer platica con algún “objetivo” en particular; conforme fueron pasando los días empezamos a tener una relación amistosa muy bonita, y con ella empezaron a llegar los detalles, como los poemas, las cartitas de amor, las rosas; en fin, empezó a tener detalles muy lindos conmigo, por lo que cuando él llegó a declarar su amor por mí, y a pedirme que fuera su novia, no titubeé ni un segundo en contestar que sí. Apenas pasaron dos meses de relación con él, y la situación cada vez era menos precaria. Teníamos desenfrenos de pasión que acababan en un hotel sin nombre, simplemente con las mismas siglas, “Garage”. Y sin darme cuenta, un día, resulto que estaba embarazada, me tuve que salir de mi casa, dejar mis amistades y abandonar la escuela ya que mi madre no me apoyo. Luís se desapareció en cuanto supo, y no quise practicarme un aborto simplemente porque no tenía dinero, pero a final de cuentas, tuve que pedirle dinero a la única persona que alguna vez le llegue a importar, y esa persona era Doña Luisa, que casualmente sus primeras 4 letras eran el martirio de mi desamor…

Después de poner en una balanza lo que tenia y lo que había perdido, decidí buscar trabajos, sin encontrar gran cosa, no más que ser una simple empleada de una cadena trasnacional, o en un restaurante mediocre, o estar yendo a múltiples entrevistas para compañías fantasmas, que ya después de la quinta entrevista, se me facilitó el saber qué empresas eran las fantasmas y cuáles no. Después de unos cuantos meses, sin poder encontrar un verdadero trabajo, fue cuando me di cuenta que mi cuerpo y no mi mente se podía echar a perder por unas simples monedas, que aunque fueran simples, bien me hacían falta para mantener mis gastos. Así que empecé probando suerte en los callejones que estaban cerca del metro revolución, pero debido a la fuerte competencia por parte de las trabajadoras que ya tenían su lugar establecido, tuve que buscar otro lugar donde no tuviera problemas y sentirme segura.

A decir verdad, no es cosa fácil iniciarse en el mundo de la prostitución, pues no solo se necesitan las ganas de ganar dinero teniendo sexo, sino que hay partes oscuras en este negocio que de no saberlas o ser muy inocente puedes acabar violada, con una enfermedad venérea o en el último de los casos muerta. Mi búsqueda me llevó a Sullivan, que era donde me habían dicho que podía tener potencial para ponerme ahí. Tuve que buscar a una señora de nombre Ramona, que le dicen la “Barbie” (en realidad Ramona es un hombre de 1,80 de estatura, con voz grave, cuerpo operado y cabello decolorado en rubio). Al llegar con ella, el miedo y el nerviosismo hicieron que tuviera la desconfianza de preguntarle por la posibilidad de entrar al negocio. Cuando llegue, me vio de los pies a la cabeza, hizo una mueca de risilla, y me dijo que qué quería, le pregunté si era Ramona, y sólo asintió con la cabeza; después de verme, me dijo que la cuota por el acoston era de 500 más hotel, así que la tuve que interrumpir, y decirle que no venía con ella por eso, que quería ser prostituta y que esperaba que me diera una oportunidad. En ese momento su cara cambió e hizo una expresión de incredulidad, me dijo que no dijera tonterías, y que me regresara con mi mami porque estaba muy mocosa para saber lo que era eso. Le dije que no era broma, y que si no quería ayudarme entonces iría con alguien que si pudiera hacerlo. Me di la vuelta, y camine en sentido contrario a donde ella estaba, después de unos segundos, me gritó, diciendo que volviera. Regresé, y me dijo: -“Chamaca pendeja, no sabes lo que haces, pero es tu cuerpo no el mío; a ver, deja verte bien”. Me puso de espaldas frente a ella, y comenzó a tocar mi cuerpo por encima de la ropa; acarició mis hombros, mis cara, mis brazos, y agarró fuertemente mis pechos para sentir su consistencia, luego siguió con la cintura, y después con las caderas, hasta que finalmente, llegó a mis nalgas y a mi sexo, y fue ahí cuando pronunció las siguientes palabras : -“Ay niña, pero donde te habías metido?, pareciera que fuiste hecha a mano para este negocio, por supuesto que eres bienvenida”. Me soltó y en seguida llamó a una de las chicas que estaba a 10 metros de donde nos encontrábamos, le dijo que me llevara a la casa, y que me dejara descansar, que me levara a comer algo y que mañana me trajera de nuevo con ella.

Me dirigí con esta chica en un taxi no muy lejos de donde estábamos, en el camino me preguntó mi nombre, y que edad tenía, le conteste que me llamaba Paulina, y que a pesar de mi edad de 16 años, tenía todas las ganas de aprender el oficio porque me gustaba mucho el sexo. Ella carcajeo, y me dijo que en este negocio el sexo es lo último en lo que iba a pensar, me dijo que se llamaba Rosalía, y que podía contar con ella para lo que fuera. Después de platicar durante el trayecto a mi nueva casa, llegamos a un restaurante lujoso que estaba en la zona rosa, y me dijo que si quería comer, le contesté que sí, y no tardó ni 5 minutos en conseguir mesa y lo mejor del lugar. Comí como nunca lo había hecho en mi vida, con todo lo que podía caber en mi boca, definitivamente me di un banquete aquella noche. Una vez que terminé de comer, tomamos otro taxi y llegamos a un lugar bastante peculiar. El edificio era muy alto, de arquitectura art deco, bastante elegante y parecía ser de esos edificios que los hacen departamentos para gente de clase alta. Al llegar a la puerta, Rosalía sacó las llaves y entramos por un pasillo bastante iluminado, con espejos empotrados en las paredes y colores fríos que hacían del lugar un deleite a los ojos, saludó al portero, y esté me dirigió un saludo bastante amable. Llegamos al elevador, y apretó el botón para subir. Mientras lo esperábamos, me dijo que ésta sería mi casa en lo que yo me adaptaba y empezaba a ganar dinero, y ya con el tiempo podría comprarme o rentar uno mucho mejor que este. Creí que era una broma, pues no creía que podría pagar un lugar mejor que el que me estaban dando. Llegó el elevador, nos subimos y ella apretó el botón del noveno piso. Una vez que llegamos, se abrieron las puertas, y era un corredor oscuro con piso alfombrado y un ventanal de piso a techo que daba con la calle del edificio, sacó de nuevo unas llaves y las metió en el picaporte del departamento 901. Abrió y no podía creer lo que veía, era impresionantemente bello, todo perfectamente arreglado, de estilo minimalista, con su piso de madera y paredes blancas con marquesinas color arena. Me dijo que este era mi departamento y me dio las llaves, después me dio un tour por el lugar, me enseño la cocina, bastante amplia y con dos entradas, una para el cuarto de servicio y otra para la sala. Después me llevó a conocer el baño, que estaba justo en el corredor que conecta la sala con mi recamara y la puerta de la entrada, al llegar al dormitorio, encontré una cama inmensa, con sabanas blancas y bastante bien tendida, tenía su ventanal inmenso y las luces estaban puestas en el techo distribuidas inteligentemente, adentro del dormitorio también había otro baño, pero este estaba casi del tamaño del cuarto, con un clóset inmenso y una bañera que contaba con tina y al lado su cancel con regadera. Me sentía increíblemente satisfecha, no podía creer el pésimo trato que les daban a las mujeres que eran prostitutas, y todos los conceptos falsos en torno a ellas. Rosalía se despidió, y me dijo que la vería mañana en la mañana para empezar con mi nueva vida, me dejó las llaves en el buró y se fue. Justo después de que ella se saliera, recorrí el lugar con una sonrisa de oreja a oreja, imaginando que clase de vida me esperaría, pero la comida me impidió disfrutar por mucho tiempo ni huevo hogar, así que me desvestí, y me fui a la cama, imaginándome lo que me depararía la nueva vida que había aceptado tener.

Axel Centrics Axel Centrics

5000 gritos, ni más ni menos.

Viernes, 5 de Marzo de 2010

Pasó ya algo así como un mes desde que no utilizo -directamente- la red social twitter. Un mutis perpetuo se apoderó de mi cuenta. Apenas hace unos días me dijo AbejitaLM que debía llegar a los 5000 twitts. Y como el twitt 5000 venía a ser ni más ni menos el resumen de mi experiencia, y dejar un leve mensaje a la comunidad twittera, según lo aprendido, pues aquí estoy: tarde pero seguro, como siempre, cumpliendo mi palabra.
Leer más…

admin Sin catalogar

Cambiar de xubuntu a kubuntu (o a tu gusto)

Sábado, 30 de Enero de 2010
Logo ubuntu

Bonito es Linux, como solo bonito puede ser el software libre. Cuando yo estaba a punto de desistir, por un problema de configuración bastante extraño (quizá no lo fuera tanto a no ser que se repitiera cíclica y periódicamente en mi sistema) decidí cortar por lo sano y quitar Xubuntu y cambiarlo por Kubuntu. Como un amigo recientemente me dijo que formatear es para cobardes, y tocó el orgullo, pues si no lo hago con un servidor, mucho menos con mi Laptop que tiene muchos menos privilegios de mi tiempo que el servidor. Leer más…

Mikelet Mikelet, Tecnología, informática e internet , , , , , , , ,

Mantenimiento de emergencia y mejor servicio del blog

Miércoles, 27 de Enero de 2010

Pues algún día las cosas tenían que fallar de manera grave. Es inevitable. Hasta el gigante “imbatible” alguna vez falló (hablo de Google, claro). Y como es de esperarse, el servidor web que tenemos no es Google, así que nos tocó las de perder.

No le echaré la culpa a un ataque hackeroso (que hemos sufrido sin pérdidas) sino a un error en la instalación de Apache (programa del servidor WEB), que fue culpa del departamento técnico y que siguen solucionando. Sin embargo, como es de nuestro nivel (que mamila soy), decidimos invertir en la separación del audio y el sitio web, por lo que, si ven este mensaje, ustedes ya ven el sitio desde el nuevo servidor.

Muchas gracias por la comprensión.

Mikelet

admin Sin catalogar

Un Martes como cualquier otro

Sábado, 16 de Enero de 2010

Esta es mi historia, y lamento tener que contarla de esta manera, pues resulta aún muy difícil para mí el poder relatarla sin omitir detalles y sin ser afectado por el daño que ocasiono este incidente en mi vida, del cual simplemente no se pudo evitar.

Aquel día martes, suponía que sería un día como cualquier otro. Aún cuando en donde vivo las cosas no son lo mejor posible, todavía se puede salir una sonrisa de las caras de las personas que viven en donde yo vivo.

Me desperté a las 8 de la mañana, preparé el desayuno para mi mamá y mis 4 hermanos menores, mientras me vestía rápido para aprovechar el día y llevar los mandados que tengo que recoger todos los días en la casa de mi tío.
Leer más…

Axel Centrics Axel Centrics

Que difícil es ser rey mago.

Miércoles, 6 de Enero de 2010

Nunca me había sucedido tener que ser la persona que le diera una sonrisa a un niño en este día tratando de conseguir el regalo que desea.

Resulta que desde la semana pasada, nos pusimos a buscar el regalo que pidió el hermano de mi novia para el día de reyes. Es un niño de 9 años con una chispa increíble y he de confesar que me ha ganado mi simpatía y afecto desde la primera vez que lo vi (y no lo digo porque sea el hermano de mi novia :P ). Así que cuando supimos que era lo que quería fuimos a buscar en que lugares encontraríamos el juguete.
Leer más…

Axel Centrics Axel Centrics

Un año se va. Yo no olvido al año viejo…

Martes, 29 de Diciembre de 2009

Este ha sido un año muy movido para todos. Entre la crisis, cambios, y todo lo que un individuo (o grupo de individuos) vive, este año 2009 ha sido particularmente vertiginoso. Yo, en lo personal, y aclaro nuevamente y en negrita: en lo personal, he vivido muchos cambios y he generado -increíblemente- otros.
Leer más…

admin Sin catalogar

La palabra prohibida

Viernes, 18 de Diciembre de 2009

Si pudiéramos definir la palabra amor tendríamos un gran reto ante nosotros, no sólo por la complejidad de la palabra en su etimología latina (amor) sino por su extensa interpretación que converge en múltiples ideas y relacionarla sencillamente con la afinidad en todo sentido entre seres.
Leer más…

Axel Centrics Axel Centrics


Free counter and web stats