Puedo decir cualquier cosa, aún cuando no tenga nada que decir.

Cada vez somos más los que escribimos, pero pocos somos los que nos informamos, y es que desde que la red se ha convertido en un nuevo medio para expresar cualquier cosa, y la gran ventaja (o desventaja) es que esta libre expresión puede ser vista y leída por miles de personas en toda la orbe, cualquiera que tenga acceso a la red puede opinar lo que sea, incluso si se tratan de pendejadas. Las necesidades por diferir y escribir algo que uno mismo considera importante es fundamental en la vida de casi cualquier humano;  aún cuando muchos no sepan leer o escribir, es un hecho que todo humano tiene  algo que expresar, y parte de eso es su conocimiento desde su perspectiva con lo que le rodea.  

Como lo dijo Chomsky “El hombre es lenguaje”, y con eso, infiere una igualdad entre el hombre y el lenguaje para definir y conceptualizar todo, este todo, como un mecanismo de identificación personal y colectiva con el mundo inteligible. Ahora bien, el poder expresarse en un mundo tan grande de opiniones y de diversas voces como lo es la internet ha decantado en un uso vulgar y mediocre sobre la libre expresión, esta expresión falsa que no conduce absolutamente a nada, y algunas veces hasta solo son un conjunto de letras que no tienen ningún sentido, es más, ni siquiera tienen razón de ser, ¿o acaso no se ha visto en algún blog, página de chismes o como simple comentario en un video, reportaje o escrito, personas que escriben solo letras, groserías y ofensas para llamar la atención?, es deplorable, realmente lo es.

En México, se han hecho muy famosas ciertas páginas que hubiesen sido el sueño húmedo de las niñas bobas y los niños precoces cuando iban en la primaria hace más de 10 años, los famosos chismografos, en donde mediante preguntas de carácter mundano, se trataba de saber que pensaba menganita de perenganito, si Juanito había besado a Luisita, si ya te habían salido pelos en los huevos, o la clásica “¿eres virgen?” y curiosamente nadie lo era o estaba en proceso de ya no serlo (cosa que era estúpida, ya que ninguno de los que escribía tenía más de 12 años).

Ahora, páginas personalizadas de escuelas en donde cada escuela tiene su propio foro de chismes, escriben sin llegar a ningún punto, y sin la base de las preguntas como lo era en la primaria, ahora se escribe hasta ver quien se cansa de verlo, pero lo irónico de esto, es que son de las páginas más vistas, y nuestra morbosidad hace que veamos los comentarios aunque sea para darnos risa, también en esta clase de páginas es que si alguien ofende a otra persona, o a la escuela en sí, es muy probable que reciba una respuesta a ese comentario tonto, si alguien busca problemas, tan fácil como hacerla de a pedo a cualquier menso que lea su tema (me recuerda mucho a las frases famosas que se escriben en las bancas o mesas de las escuelas, como “puto el que lo lea”,  “tu mamá es mi novia” o cosas por el estilo), y esperando a que le contesten; lo peor, es que nunca se sabe quien escribió el comentario, pero eso sí, el típico chamaco pendejo que empieza a citar a tal persona en tal lugar para romperle la madre, o que expresa que de no disculparse de su comentario, y si llega a saber quién es el que escribió el tema, no se la va acabar, cosa que nunca sucede.

Es obvio que uno sabe en qué tipo de páginas se pueden encontrar esta clase de comentarios, pero es muy raro que se encuentren tales ofensas en blogs de periódicos o revistas de interés general, aunque en estas lo que predomina es ver quien tiene la verdad absoluta, y más hilarante cuando se trata de temas políticos, ya que siempre salen los partidarios de hueso colorado a relucir su macanazo mental con el color de su partido (véase en azul, amarillo o tricolor). Si se sube un video chistoso, las ofensas son hacia la persona a la que va dirigida la broma, si se trata de criticar cierta acción de un personaje público, la ofensa recae hacia quien hace la crítica, pero los argumentos siempre son los mismos (“eres un pendejo, tú que sabes”, “primero infórmate y luego opinas”, “me das asco”, “que hueva me das”), y si uno sube una foto para saber que tanto atractivo tiene uno, las ofensas son de connotación racista ó similitud a un animal, añadiendo que a todo esto existe un grave problema de dicción, de sintaxis y faltas de ortografía.

Lo paradójico de este asunto, es que aquellos textos que tienen la intención de informar, de dar a conocer un punto de vista objetivo, con buenas fuentes, buen argumento y para reflexionar a quien lee dicho texto, la mayoría de los casos los comentarios no llegan ni a 4, (a menos que el texto sea de alguien ya reconocido, o de una persona que ha empezado a generar su propio grupo de gente asidua a sus escritos).

Así que si alguien está leyendo este texto, y se siente identificado con aquellos “retro parlantes”, sea tan generoso de dejar su comentario, y yo lo contestaré de la misma manera peyorativa que esperan que tenga, y convertiré los comentarios en una discusión absurda y entretenida para quienes lo están leyendo (tal vez así tenga mayor difusión está página, ¿pero a que costo?).

blogroll

social