Principios de éxito. Los 12 mandamientos de Grupo Carso.

Carlos
Slim

Me imagino que muchos de ustedes hablan "maravillas" del Ingeniero Carlos Slim. En general, y mucho lo he dicho ya, la gente sufre del síndrome de Robin Hood, pensando que los ricos son malos y no merecen vivir. La verdad es que, aun en su rincón más recóndito del alma, quisieran estar en los zapatos del ingeniero.

El ingeniero, según Forbes, el ser humano más adinerado del mundo, es dueño de un gran conglomerado de empresas que forman el Grupo Carso. Quien no sepa de qué va Carso, sepan que no es algo que se originó con la compra de Telmex, y que Telcel es asunto aparte y ese no se lo "regaló" el gobierno. Uso sus propias palabras e ideas, porque si no, pensarán que soy un... ¿cómo me dijeron de Ricardo B. Salinas? Ah sí. Su sobrino.

Descalificaciones menos, porque de eso no se trata, creo firmemente que el ingeniero es uno de los más visionarios hombres de negocios del mundo, capaz de orientar a Pemex, a gobiernos y sacar adelante empresas que se compraron, algunas, en ruinas. Me pregunto qué rayo de luz iluminó al ingeniero Slim para comprar Samborns cuando para los dueños era insostenible y lo hizo un éxito. No, necios. No fue Telmex.

Como sea, este hombre es un ejemplo de cómo puede un grupo destacar sobre grandes vicisitudes, ser rentables y además, favorecer a personas con escasos recursos, al grado de obtener la libertad de personas encontradas culpables de robo famélico, que no siempre son favorecidas por las legislaciones locales. Y vamos, eso de robar por comer, no es como para que pases años en prisión. O no debería.

No soy fan del Ingeniero. No. Soy admirador de su trayectoria. No le tengo envidia. Por el contrario, creo que a veces el hecho de verse frustrados hace que los detractores del caballero sean tan feroces en sus comentarios. Yo más bien quiero aprender de alguien que, definitivamente, sabe más que yo.

Como sigo su trayectoria desde hace años, cuando Poder y Negocios (revista que es de Editorial Televisa, y que todavía no odiaba al Inge, porque hasta socios eran) publicó en su portada de Julio de 2005 el artículo "El código Slim", de inmediato me hice con una copia. Y es que tener de primera mano conocimientos fundamentales (y claramente lógicos) que han forjado a dicho grupo, me pareció desperdiciado no adquirir mi ejemplar.

Hoy, casi siete años más tarde, quiero compartirles las 12 reglas que publicaron en aquel número, y que dicen así:

Los principios de CARSO

El grupo Carso nació en 1965. Tiene seis empresas operativas y una inversión que abarcan las áreas de telecomunicaciones, comercio, industria, construcción, minería, tabaco y cuatro fundaciones dedicadas a atender nutrición, salud, educación, cultura, deporte y justicia. También están enfocadas al impulso del desarrollo y el empleo en América Latina y la formación de capital humano y físico.

Valores heredados: la familia, la honestidad, el trabajo, la autenticidad, la amistad y el amor a la vida en sus manifestaciones simples y cotidianas.

Y el poder vivir sin miedo ni culpas.

Principios fundamentales del Grupo Carso:

  1. Estructuras simples: organizaciones con mínimos niveles jerárquicos, desarrollo humano y formación interna de las funciones ejecutivas. Flexibilidad y rapidez en las decisiones. Operar con las ventajas de las empresas pequeñas, que es lo que hace grandes a las grandes empresas.
  2. Mantener la austeridad en tiempos de vacas gordas fortalece, capitaliza y acelera el desarrollo de la empresa. Asimismo evitar los amargos ajustes drásticos en las épocas de crisis.
  3. Estar siempre activos en la modernización, crecimiento, capacitación, calidad, simplificación y mejoría incansable de los procesos productivos. Incrementar la productividad, la competitividad; reducir gastos y costos, guiados siempre por las más altas referencias mundiales. No compararse con uno mismo, sino con el que mejor lo está haciendo.
  4. La empresa nunca debe limitarse a la medida del propietario o del administrador. "No sentirse grandes en nuestros pequeños corralitos". Mínima inversión en activos no productivos.
  5. El empresario, como el gobernante, tiene la responsabilidad de administrar eficientemente la riqueza.
  6. El dinero que sale de la empresa se evapora. Por eso se deben reinvertir las utilidades.
  7. La creatividad empresarial no sólo es aplicable a los negocios sino también a la solución de muchos problemas de nuestros países. Esto se hace a través de las Fundaciones del Grupo.
  8. El optimismo firme y paciente siempre rinde sus frutos.
  9. Todos los tiempos son buenos para quienes saben trabajar y tienen con qué hacerlo.
  10. Hacer de la responsabilidad un gusto más que una obligación y que contribuya al desarrollo humano.
  11. Nuestra premisa es, y siempre ha sido, tener muy presente que nos vamos sin nada; que sólo podemos hacer las cosas en vida y que el empresario es un creador de riqueza que solo la administra temporalmente.
  12. Si te resistes a tomar decisiones y te intimidas, no vas a ningún lado. Puedes cometer pequeños errores. No hay mal que por bien no venga. Debemos tener claro que existen sectores que hay que escoger, que son muy dinámicos. Se debe ser flexible al cambio y explorar nuevos campos. Sólo no cometes errores si no tomas decisiones.

Un ejemplo claro de todas estas premisas, lo vi en un empresario muy querido para mí. Me gustaría decir que es un padrino, pero no. La verdad, es un mentor. Y curiosamente, cuando yo todavía no me interesaba tanto por la trayectoria del Ingeniero, mi mentor me daba los mismos consejos, así como uno que podría resumir en breves palabras algunos puntos anteriores: debemos tener carácter. Carácter implica, por supuesto, disciplina, templanza, coraje y respeto a sí mismo y a los demás.

Debo agradecer a una persona que, por motivos personales nunca menciono. Ella es hija de un empleado -o ex empleado- de Grupo Carso. Azucena, gracias por mostrarme que el Ingeniero tenía tanto qué ofrecer. Es tu legado.

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