No eres tú, no soy yo... Es la serotonina

Hoy vamos a hablar de un tema totalmente distinto al pasado, es un tema bastante personal pero creo que puede ser liberador, la no retención de la serotonina en mi cerebro.

Comencemos diciendo que es la Serotonina: La serotonina es un neurotransmisor que se sintetiza principalmente en los núcleos de rafe del tronco cerebral y se localiza en el sistema nervioso central. Este neurotransmisor ha sido relacionado con diversos mecanismos fisiológicos e inhibiciones conductuales en mamíferos, además en el ser humano se ha demostrado que éste posee efectos en el humor y el estado mental, siendo estos efectos difíciles de determinar.

Ya explicado lo que es la serotonina, comencemos a hablar de lo que es este viacrucis, este texto no tiene más que la intención de hablar  a manera personal, basado en vivencias propias y como ha sido a lo largo del tiempo el vivir y convivir con una persona así o sea yo. En cualquier párrafo escrito aquí quedan redimidas todas aquellas personas que están o estuvieron a lo largo de mi vida.

Comencemos diciendo que estoy diagnosticado con una “depresión recurrente” este diagnóstico surgió hace unos meses, ya que a través de los años siempre ha habido una sensación de vació, soledad y desesperanza a lo largo de mi vida que comenzó a manifestarse a partir de la adolescencia, si ya sé, van a decir que porque nunca antes me atendí o visite a un terapeuta. Es difícil aceptar una condición cuando no sabes que la tienes y más cuando tus hormonas están a tope y todo crees y te hacen creer que es parte de ir “creciendo” que “todo va a pasar con el tiempo” es “parte de ser joven” pero en esos años de pasión desbordante ya empezaba a notar que no “había” algo bien en mí, era el apartarme de la familia, amigos, novias, bajar el rendimiento en la escuela etc. Así transcurrí pensando que era parte del ser adolecente, con la convivencia “armoniosa” en familia y digo armoniosa porque nunca permití que entraran en mi pequeño microcosmos porque esa era mi zona segura, aunque no me sentía de la mejor manera.

Al pasar algunos años y llegar a la adultez media, esa sensación de vació y desesperanza, paso a un estado eufórico, pero a la vez la soledad se volvió más profunda, esa sensación de estar acompañado pero “solo” donde no había limites en mi vida, como es obvio seguía sin atenderme, comencé a vivir y aceptar mis “demonios” como parte de mi vida, como parte de ese día a día, donde ves cómo te comienzas a sumergir en un pozo y no encuentras la forma de salir, la convivencia con las personas a mi alrededor se volvió un poco más complicada, las parejas de ese momento no entendían el porqué de mis comportamientos y como era lógico, yo llegaba al punto del hartazgo y mandaba todo al diablo, ya que en mi cabeza no había lugar a soportar a alguien, comencé a vivir en un ritmo de ser adicto al trabajo ya que eso me producía cierto placer, conductas obsesivo compulsivas, a falta de serotonina, bendita y maldita serotonina, pero hasta ese momento no sabía que no la retenía y ahí comienza la historia de ambas partes, parejas, amistades y a veces hasta familia: “NO ERES TÚ, NO SOY YO…ES ALGO”.

Como decía en el párrafo anterior, no había una barrera tacita en los límites, no había distinción entre lo que era “correcto” y lo que “no era correcto” Esta etapa fue la de las adicciones, porque ¡ah sí como me causaba placer! y leyendo ahora artículos, es que por la falta de serotonina, tampoco generas dopamina, que es el químico causante del placer en tu cuerpo, pero bueno hay una correlación entre la falta de serotonina y las dependencias o como alguien me repetía últimamente hasta el cansancio “TIENES PERSONALIDAD AUTODESTRUCTIVA” y si, en ese momento, pero como es obvio y lo he dicho en varios párrafos, aún no estaba diagnosticado y no recibía tratamiento alguno y no sabía lo que pasaba realmente en mi cabeza, solo que “algo” no estaba bien, comencé a llenar vacíos con adicciones y todo por la falta de la bendita/maldita serotonina.

Siguieron pasando algunos años y llegamos a donde me encuentro ahora, a la adultez “media” mi vida siguió  fluyendo en constantes altibajos, pasando de la euforia, a la depresión total, de estados de ira sin controlar a la total pasividad, hasta que llego la “relativa tranquilidad” y sí, seguí sin atenderme e ir al médico, la relación con las personas que me rodean se volvió un más ríspida y viene la frase que más odio puedo tener en la vida, “Échale ganas” y no, no es por falta de ganas, como puedes explicarle a la gente que no se trata de algo físico, de entusiasmo, sino de que TÚ cerebro, no te lo permite; ya que la gente que me rodea no entiende o comprende el sentir de una persona que vive una depresión seria, no de esas que te dan porque perdió tu equipo o porque no te fuiste de viaje o la novia te deja, pero al mes estas bien de nuevo, NO, esa depresión la cual te imposibilita, no te permite seguir el día a día, donde te tira en cama, todo se convierte en desolación, vació y no tienes más que la idea de cometer suicidio, si en esas instancias ya me encontraba en la vida y si, gracias a la falta de serotonina, bendita/maldita serotonina, es cuando la persona con la que más convives, comienza ver tu “personalidad real” es donde todo comienza a derrumbarse, porque hay una falta de entendimiento, sobre lo que eres y lo que sientes, esa parte es la más difícil para una persona que sufre de depresión, el que las gentes que estén a tu alrededor no traten de entender y comprender el cómo te sientes, porque siempre estas siendo observado, vigilado y hasta juzgado, solamente porque no funcionas igual que el resto de los demás, debo decir que no es fácil, pero ahora sí, aquí ya llega el momento de rompimiento interno que hay en ti, donde descubro que necesito ayuda.

Aquí viene la parte donde comienzo primero con mi terapeuta (que amo) y empezar el proceso de reencuentro contigo mismo, desde las primeras sesiones se me había dicho que tenía que ser canalizado con un psiquiatra, obvio cuando lo conté a las personas de mi vida, solo hubo gestos de sorpresa, miedo y muchos ¿por qué? y "Yo no cuido enfermos" Pero antes de llegar a esa instancia y por recomendación del terapeuta, comenzamos con todo tipo de métodos alternativos desde la acupuntura, meditación y no recuerdo que más, al pasar unos meses y al ver que pues no, no se avanzaba, se decidió canalizarme al psiquiatra, no voy a mentir al decir que si fue un shock para mí y vienen preguntas como: ¿Por qué yo al psiquiatra? ¿Realmente lo necesito? Aunque yo ya sabía la respuesta, porque ya era imposible vivir conmigo mismo, siempre había tenido la analogía de que mi vida era como la de “Dr. Jeckyll y Mr. Hyde” donde había dos personas cohabitando en un mismo ser, ya que por momentos estallaba en ira y otras de tristeza, donde era completamente feliz y otras profundamente infeliz, bueno al llegar a consulta y después de los estudios que se me realizaron. ¡Oh por fin aparece la causa! A mis males de años, el Doctor (que amo) me dice que mi cerebro no retiene la SEROTONINA y me comienza a dar toda una explicación de cómo funciona mi cerebro y por qué siempre he estado deprimido, y por primera vez en la vida me sentí escuchado, aliviado, si después de tantos años, ya se pero como dije antes, no es fácil aceptar que tienes un problema y lo que menos haces es eso, buscar ayuda, pero bueno, como decía, por primera vez me sentí aliviado al ver que yo no soy el problema, bueno si y no, si porque es mi persona y no porque los químicos de mi cerebro no me permiten ser tan “funcional” como todo “el mundo” le gustaría que fuese.

A partir de este momento, junto con las terapias por ambos, terapeuta y psiquiatra he comenzado a ver la vida de una manera distinta, ya no solo a sobrevivir sino comenzar a vivir, si ya se suena muy trillado y de club de los optimistas (que odio) pero si, se comienza a ver y a sentir de manera distinta, ya que prescripción médica, debo de tomar LAMOTRIGINA que es un estabilizante para que mi cerebro retenga la tan mentada SEROTONINA, junto con VENLAFAXINA que es un antidepresivo y que hasta el momento me ha ayudado bastante, ya no es ese sentir de desesperanza y vació con el cual vivía, no digo que ya estoy bien, NO, es un largo camino el cual recorrer, pero comienzo a ver las cosas un poco distintas.

Por eso le motivo del título de este escrito, “NO ERES TÚ, NO SOY YO…ES LA SEROTONINA” Ya que durante años y sin saberlo viví muchas experiencias en las cuales la mayoría de las veces me sentía desgraciado y vació, pero como todo en la vida llega un momento en el cual necesitas un poco de aire, de respirar sin ahogarte, ahora se el motivo y la razón de tantas desventuras en todos los planos de mi vida, como lo dije al principio no trato de dar clases de moral ni de ser un predicador que va dando la “palabra de los depresivos” sino de mofarme de mi, de lo que viví y vivo y liberar un poco de lo que trae mi cabeza.

Alfonso Casarrubias

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