Los disturbios en Londres, la violencia contenida y la revolución digital.

Nota aclaratoria: ya saben que me encantan los títulos largos, pero al final siempre hay una buena razón para ese título. Y este post no será la excepción.

Londres es una capital macroeconómica de sobrada importancia. Algunos, yo inclusive, la consideramos la capital económica de Europa, sobre cuyo eje giran el resto de las economías de la región. El país en sí tiene una estabilidad social, política y económica envidiable.

Sin embargo, hace días ya, la ciudad se ha visto envuelta en una ola de violencia muy preocupante. Preocupante para las autoridades, porque se les ha colado de las manos, y ha cobrado ya la vida de varias personas. Preocupante para la sociedad, que se vuelca a las calles, pidiendo, exigiendo justicia por un joven negro, padre de 4 niños, al que le dispararon cuando estaba en un taxi.

Existía la sospecha de que Mark Duggan, un joven que estaba en investigación, y según un tabloide local, sería detenido por el personal de la policía en Londres, disparara contra uno de los agentes. Se escucharon tres detonaciones; dos de la policía, y una tercera que no pudo ser ligada al investigado..

El problema es que la población dice que el joven no cometió un delito digno de semejante castigo. Y se ha dicho mucho que en realidad el principal crimen del hombre fue su color de piel. Es algo que ya hemos visto en otros lados. Y parece que nuestra sociedad está destinada a seguir repitiendo, porque no aprendemos de nuestros errores.

No hemos aprendido de nuestros queridos norteamericanos, cuyo racismo ha sido objeto de crítica durante toda su existencia como nación. O el caso de Sudáfrica, y el tan estúpido Apartheid. O Alemania, en el caso más extremo de la intolerancia, con Hitler, y su odio a los judíos. Sí: caí en el peor de los extremos, pero si no cambiamos, a eso nos acercamos.

Pero este asunto no es un caso aislado. De hecho, creo que es la cereza del pastel.

Este año estuvo marcado por los cambios sociales motivados por la juventud, el rápido y muy económico acceso a la comunicación, la fatiga social y un detonante: la intolerancia.

La muestra fue la revuelta libia de principios de año, quienes junto con Egipto y Tunez, vivieron una revolución civil sin precedentes. El éxito de los últimos fue sin duda el uso de la tecnología, la organización y un hartazgo, el traspaso del límite del descontento de una juventud bien preparada, que no podía encontrar trabajo, o encontraban un trabajo muy mal pagado, siendo que estos países tenían acceso a bastantes recursos, pero muy concentrados en pocas manos. Vamos, lo de siempre, pero a la enésima potencia.

Tunez y Egipto. Las victorias civiles demostraron que la sociedad está harta. Aun en países con bastante liquidez. No son potencias a los ojos del mundo, pero tienen el poder del dinero. De reservas bastante fuertes.

Sin embargo, Gadafi demostró ser un caso aparte. Bombardeó civiles, contuvo una resistencia, asesinó personas y literalmente, hasta a parte de su gabinete le disparó. Libia pasó a ser un campo de batalla internacional, en un régimen alimentado por Estados Unidos, y condenado por ellos mismos.

El tema es que hoy salta una noticia interesante. Como en el caso de Egipto, donde el gobierno cortó el acceso a Internet para proteger ciertos intereses, hoy la policía londinense comenzó a recibir apoyo de parte de Research in Motion, los fabricantes de BlackBerry, en el sentido de ofrecer información personal y registro de mensajes de usuarios del área, coordenadas GPS, y otra información igual de sensible.

El hacktivismo no se ha hecho esperar. Se comenzó a atacar de manera distribuida a servidores de RIM, y de hecho en el blog oficial de la empresa se dejó el mensaje diciendo que, de seguir ofreciendo información de manera indiscriminada (porque no se investiga si el usuario tuvo o no que ver con la revuelta, sino se entrega la información en bloque), la empresa lo lamentará.

Se sabe que los hacktivistas tienen información de direcciones, teléfonos, correos electrónicos, etc., sobre los empleados de RIM. Y se ha dicho que dicha información sería entregada a los líderes de la revuelta. Ojo por ojo.

Más allá de si es o no ética esta acción, queda en la mesa el tema de la privacidad de los usuarios,  la seguridad "nacional" del Reino Unido, y por sobre todo, que la sociedad está respondiendo a muchos años de violencia, de ira contenida.

Si bien los países "primermundistas" por años no se han quejado de sus gobernantes de manera violenta, antes al menos los gobernados podían salir a manifestarse a la calle. Desgraciadamente, estamos viendo que en Chile, España y el mismo Reino Unido, existe un ambiente de mayor represión de dichas manifestaciones.

La sociedad no se va a quedar de brazos cruzados, ni se dejará de poner de acuerdo para zanjar de una buena vez toda acción que les parezca contraria a sus intereses. Creo que este pastel se ha terminado de cocinar, y vamos a ver a las sociedades cada día menos persuadidas por sus gobiernos, y más decididas a poner en riesgo su vida en favor de su libertad.

Creo que una nueva sociedad se está formando. Espero que el racismo no la destruya nuevamente.

blogroll

social