La radicalización del ente colectivo

Hoy quiero hablar de un tema que he estado observando en las últimas semanas, un tema que me preocupa como fenómeno social, aunque todavía esta los albores de su propia creación no está demás el observarlo cuidadosamente y a detalle; la radicalización del ente colectivo. Ese ente que busca por cualquier manera expresar sus ideas/pensamientos por todos los medios aunque no en la forma, ya que la forma es su propia forma, sabedores de su propia verdad absolutista llevando como consigna “si no estás con nosotros estas en nuestra contra”

Como conjunto social los seres humanos desde tiempos inmemoriales hemos tenido desacuerdos en cuanto al psique colectivo, ya que cada uno se compenetra dentro de una “manada” por así llamarlo de acuerdo a los intereses, forma de actuar y de pensar que conllevo a la formación de esa manada, podemos dar un vistazo a través de la historia que cuando la histeria colectiva o la radicalización de estos entes se han suscitado miles de tragedias ya que se encontraron los medios más no las formas de encontrar un punto medio para solucionar los desacuerdos y conflictos que suceden dentro de cada sociedad.

Ejemplos podemos citar muchos, pero veamos solamente los casos recientes. En Estados Unidos la creciente popularidad de Donald Trump ha llevado a la radicalización de un grupo social hasta cierto punto oprimido, todos aquellos que se sientes amenazados por un grupo minoritario igual que el que se está radicalizando, vemos como la ideología xenófoba, racista que siempre ha estado presente dentro de un grupo mayoritariamente blanco, ha comenzado a permear a otras razas, ya que la ideología ya no es un asunto de raza sino de nacionalidad, ese “América para los Americanos” está comenzando a crear una bomba de tiempo que aunque no gane las elecciones implantará su larva en el ente colectivo, podemos ver el caso principalmente de latinos apoyando la ideología “Trumpista” ya que se sienten amenazados en el aspecto laboral, social y económico por su propia raza, así como a la comunidad musulmana que ha sido totalmente estigmatizada solo porque la mayoría de los grupos terroristas practican esta religión. Si ya sé van a decir que este no es un tema nada nuevo, que siempre ha estado presente, que este tipo de cosas suceden cíclicamente cada cantidad equis de tiempo. Lo sé de eso estoy consciente, lo preocupante desde mi punto de vista es cada vez más comunes la radicalización del ente colectivo, sea cual sea, que si Mahoma, que si el KKK, que si el libre mercado, que si la supremacía aria, que si no hay empleos, que si no hay seguridad social, y miles de etc. Eso hablando del caso Norteamericano.

Este fin de semana me permití leer cientos de historias del hastag #MiPrimerAcoso, puedo decir en lo personal que muchas de esas historias trastoco una fibra sensible en mí, me permito decir que soy la primer persona que está en contra del acoso sexual hacía cualquier persona, ya que des dignifica la integridad humana, provocando terror y pánico en quienes la padecen, siempre me promulgare en contra del acoso. El punto al que quiero ir es que después de leer las historias de terror y sufrimiento psicológico al cual todas estas mujeres la mayoría siendo unas niñas y sin tener plena conciencia de lo que sucedía a su alrededor sufrieron acoso en la mayor parte por personas muy cercanas a ellas, como repito eso es totalmente reprobable. Pero como siempre la gracias de las redes zoociales tiende a burlarse de muchos temas, aunque sea un tema muy sensible para una sociedad como este caso y fue como comencé a darme cuenta como comenzaba la radicalización del ente colectivo, donde cada vez sonaba más fuerte “Si no estás con nosotras estas en contra nuestra” y este grito de guerra entre líneas no surgía de la mayoría que se manifestaba a través de redes sociales o en la marcha que el día de ayer se llevó a cabo y que aplaudo totalmente, felicito a todas esas mujeres que salieron y se manifestaron para hacer valer su calidad como personas, ese logro es totalmente de ellas y para ellas, pero como estás líneas van diciendo, hubo un momento en el cual al calor de la emoción, de la euforia colectiva comenzó a radicalizarse y esos extremos desde mi punto de vista no son sanos, leía que había hombres dentro de la marcha en apoyo de su pareja, madre, hermana, etc. Y algunos de ellos fueron agredidos e insultados y a través de las redes sociales se mostraba también esa radicalización, se puede llegar a un punto de inflexión en el cual ya no va a haber un punto de no retorno, repito se encontró el medio, ahora hay que buscar la forma para solucionar un problema que nos afecta como sociedad. Sin llegar al punto de que cada grupo es dueño de la verdad absoluta y si no piensas como ellos eres su enemigo mortal.

Festejo y celebro que se hayan tomado las calles en busca de justicia y para alzar la voz y manifestarse de lo que aqueja a las mujeres, solo esperaría poder observar que haya un cambio de mentalidad en la sociedad hacía el trato y respeto que toda persona merece, dejando fuera el género, sino como sociedad encontremos la manera de manifestar el respeto hacía nuestros semejantes, cierto es que los hombres tenemos una gran culpa en cuanto el acoso ya que “no es mal visto” no sé cómo llamarle decir cuánto piropo e improperios a cuanta mujer se cruza por la calle y ya no digamos cuando se pasa a la agresión física que es mucho más deplorable y debe ser castigado con todo el peso que la ley demande, es cierto que se tiene que trabajar mucho más en la legislación para proteger el acoso y que las penas sean aplicables y no solamente se trate de un simple conflicto de intereses entre dos particulares, pero creo yo y espero no ser crucificado por esta forma de pensar es que así como los hombres tenemos mucha culpa, las propias mujeres son también culpables, me sorprende el grado de “terrorismo” que hay entre ellas, el grado de degradación, de agresión física y verbal que le llegan a tener hacía otra mujer, he escuchado más veces las palabras “zorra, puta, prontona, nalgas fáciles” de boca de una mujer que de un hombre y repito no defiendo a nadie ni mucho menos, este tipo de radicalización del ente colectivo también es sumamente peligroso. Con los ejemplos que expuse puedo ver que la radicalización del ente colectivo se enciende una voz en su interior que le dicta que vaya a la guerra, esta radicalización es el keroseno que solo espera una mínima chispa que haga estallar el mismo infierno, como dije hay que buscar los medios y las formas para socializar como lo que somos, entes sociales.

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