La muerte de la telefonía

Phone is
dead

A veces me da por tocar temas escandalosos, como este por ejemplo. Pero es que la vida solo nos muestra que hemos de transformarnos, o seremos carne del cañón de las generaciones que vienen en camino, o que ya están.

Primero que nada, la telefonía tiene años muerta. De hecho, hoy en día no hace más falta que voltear a ver la oferta que existe de servicios telefónicos a nuestro alrededor. En México, al menos tres operadores están disponibles en las zonas más influyentes del país, entre las que destacan el conglomerado de cableros, que es operado directa o indirectamente por Televisa, Axtel y Telmex. Después de la liberación de las fibras oscuras (hoy fibras ópticas en pleno uso) por parte de la CFE, y tras una maquiavélica movida por parte de los operadores de televisión abierta Televisa y TV Azteca para silenciar a Telmex retirar los anuncios de Telmex, la competencia se aplanó bastante.

De la noche a la mañana nos encontramos en un país de avanzada en lo que a accesos a Internet respecta, poniéndonos en niveles de competitividad que ni en Estados Unidos se aprecian. De hecho, solo un puñado de paises tienen fibra óptica al hogar, y México es pionero en América Latina e inclusive tiene más oferta en zonas que Estados Unidos.

Esto logró que Internet llegara a más hogares, a mejores tarifas, en mucho menos tiempo. De hecho, bastantes de mis vecinos pasaron de la telefonía de cobre a la Fibra Óptica de Axtel y TotalPlay, y tantos otros utilizan Cablevisión que, aunque no es totalmente fibra óptica, está mejorando su red para ofrecer velocidades que nadie había ofrecido hasta hace menos de un año.

Curiosamente, no es la televisión ni la telefonía pseudo-ilimitada de estas compañías el mayor atractivo. El mayor atractivo es la oferta de Internet, ya que aunque muchos están pegados al televisor, muchos prefieren obtener contenidos digitales por Internet (a tarifas mucho más competitivas), e inclusive basan sus telecomunicaciones (como yo) en la red de Redes.

¿Quién en estos días usa una empresa de mensajería para enviar información que puede ser digitalizada? Casi nadie. Mi gasto de telefonía celular debería ser muy alto, pero la verdad es que con buenos servicios de banda ancha disponibles en toda la ciudad, es más simple pedir una contraseña de las redes inalámbricas a los clientes o a los restaurantes y cafeterías, y enlazar llamadas por servicios de telefonía IP que, dicho sea de paso, mejoran día con día y son infinitamente más económicos.

Dicen unos clientes míos, que además resulta que son hermanos, que prefieren llamarse que usar mensajería instantánea (lo que viene a ser más cómodo, la verdad). Entonces están moviendo su empresa de un esquema basado en telefonía celular a un esquema basado en telefonía IP y telulares a conmutador IP. El costo de sus telecomunicaciones se verá dramáticamente reducido, hasta en un 85% en recibos telefónicos, con un retorno de la inversión de tan solo tres meses. La verdad es que sería de locos seguir usando telefonía tradicional, sea fija o móvil.

El tema es, qué hacer con las generaciones anteriores tan casadas todavía con las tecnologías que heredaron de sus padres. Aunque las trancisiones tecnológicas hoy las vemos como simples para la mayoría de los nacidos en la década de los 70, para usuarios más veteranos vemos que les cuesta mucho trabajo desligarse de sus zonas de comodidad. Quizá ellos mantengan viva la llama de la telefonía tradicional por unos 10 ó 15 años, quizá un poco más. Posteriormente, la convergencia digital será lo único que conozcamos.

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