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Que difícil es ser rey mago.

Miércoles, 6 de Enero de 2010

Nunca me había sucedido tener que ser la persona que le diera una sonrisa a un niño en este día tratando de conseguir el regalo que desea.

Resulta que desde la semana pasada, nos pusimos a buscar el regalo que pidió el hermano de mi novia para el día de reyes. Es un niño de 9 años con una chispa increíble y he de confesar que me ha ganado mi simpatía y afecto desde la primera vez que lo vi (y no lo digo porque sea el hermano de mi novia :P ). Así que cuando supimos que era lo que quería fuimos a buscar en que lugares encontraríamos el juguete.

Al pensar en juguetes uno cree que no es una labor difícil el encontrar el juguete que tanto desea, sobre todo porque de niños nuestros gustos, aunque son fácilmente manipulables tienden a ser fáciles de complacer si se tiene el dinero y unas 3 horas en un día para ir a una juguetería, plaza comercial o tienda departamental y “encontrar” el regalo.

Efectivamente, encontramos el juguete en una tienda en Galerías, anotamos el precio y vimos que había bastantes cajas (20 cuando menos) por lo que decidimos que lo compraríamos el fin de semana para evitarnos el problema de que pudiera encontrarlo antes y arruinar la ilusión de que 3 seres longevos y con barbas de diferentes colores se tomaron la molestia de comprar un juguete que todos los niños buscan.

Llego el lunes, mi novia desafortunadamente no pudo acompañarnos a comprar el juguete, así que me puse de acuerdo con su mamá y la pareja de ella para ir a comprarlo, ellos iban a entretener al hermano mientras yo lo conseguía en la tienda donde lo habíamos visto, dejarlo en la cajuela del carro que estaba en el estacionamiento y regresar como si nada hubiera pasado. Cuál fue mi sorpresa cuando llegue al pasillo donde habíamos visto el juguete y darme cuenta que ya no había ninguna de las cajas del juguete. Absolutamente todas habían desaparecido, pero eso sí, todos los demás juguetes ahí estaban, incluso algunos que no habíamos visto aquel día que fuimos a revisar si se encontraba ahí.

Le pregunte a uno de los dependientes si no había más cajas, me comentó que se habían acabado todas en dos días. Ni en la bodega, ni en el aparador, ni en ninguna otra parte del establecimiento estaba el producto, así que volví con la mamá para comentarle la mala noticia.
Ella me tranquilizó, me dijo que iban a ir a otros lugares, seguro que debía encontrarse en otra tienda. Me tuve que ir a otro lugar y nos quedamos de ver hasta el miércoles. Yo aproveche que andaba por la Roma y fui a una tienda de juguetes para ver si encontraba el producto a un precio más barato. Otra vez la mala fortuna, también se había agotado ahí, no quedaba nada, solo los muñecos feos que se encuentran en cualquier otra parte.

Ya iba en camino para mi casa, esperando que su mamá si consiguiera el juguete, antes de abordar el metro, me llega un mensaje de ella diciéndome que no lo había encontrado, y que ya había ido a 5 tiendas diferentes, un wal mart y un soriana y no más nada. Le contesto que pasaría por dos tiendas para ver si yo tenía mejor suerte. Tomo la micro que me deja enfrente de mi casa, y antes de llegar a mi colonia, me bajo en donde están las tiendas que están en el camino, en la primera llego directamente a la parte donde están los juguetes, y me pongo como loco a buscar la sección de la marca que busco, otra vez, nada, todo lo que ya había visto ahí se encontraba pero ninguna caja del juguete deseado, pregunto a uno de los que labora ahí sobre aquel juguete, y hasta con tono sarcástico me dice que ese fue de los primeros que se habían acabado, que ya no había nada, y que dudaba que pudiera encontrarlo a dos días de ser día de reyes.

Desilusionado, camino hacia mi casa, sin tener esperanza en encontrar aquel objeto, y hasta considere que si no estaba pues podía sustituirse por otro juguete, al fin y al cabo, he de decir que el juguete que buscaba no era tan  maravilloso como para agotarse, y la razón por la cual todos los niños lo pedían era por la enorme cantidad de comerciales que inundaban la tele para que adquirieran aquel objeto preciado.
Decidí pasar a la última tienda, que curiosamente era la que menos juguetes tenía, y a sabiendas que no encontrar más que otra decepción. Fui al pasillo de juguetería, en la sección de la marca del objeto que buscaba, y ¡oh sorpresa!, ahí estaba, y había dos de las cajas, una ya maltratada, y la otra en perfectas condiciones. Lo tomé en mis manos, y no pasaron ni dos minutos cuando ya habían agarrado la otra caja.

Sabía que si lo dejaba ahí a la vista de todos lo iban a agarrar y no tendría sentido tanta búsqueda para no obtenerlo, así que le mandé un mensaje a la mamá para comentarle que lo había encontrado, pero que no contaba con el dinero suficiente en ese momento para comprarlo, por lo que tenía que ir a mi casa, traer dinero, regresar a la tienda y comprarlo para llevarlo al día siguiente a su casa y que ya ella lo guardara.

Tenía que esconderlo, no podía dejarlo a la vista, así que apile unas cajas de otros muñecos por encima de la caja que tenía, y las puse de manera tal que no se viera que atrás de esos juguetes se encontraba el objeto deseado. Fui para mi casa tomando un taxi para ahorrar tiempo (considerando que no camino tan rápido como antes), llegué, tome el dinero y regrese a la tienda.

Cuando llegue al pasillo, las cosas se salieron de control, había una docena de personas buscando el juguete que yo había escondido, mientras que otros se llevaban resignados los otros juguetes esperando que sus niños valoraran más la intención que el objeto en sí. Me acerque a la pila donde había escondido el juguete, lo saque discretamente y me lo lleve para la caja registradora.

La experiencia de comprar un juguete es asombrosa, sobre todo saber que la intención es hacerle seguir la ilusión de que si se porta uno bien puede recibir lo que uno tanto anhela, y cuando me puse a pensar que había sido lo que me traían los reyes cada año durante mi infancia, me di cuenta que mis padres muy pocas veces se preocuparon por el objeto que pedía, y me regalaban en vez de eso juguetes que ellos consideraban serían más indicados para mi edad (pero debo decir que me trajeron excelentes presentes). Tal vez la idea en si es saber que sacar una sonrisa a aquellos niños que son parte importante de nosotros es el mejor regalo que nosotros como grandes podemos recibir en este día.

Feliz día de reyes.
Y  para que se den una idea de qué clase de regalo era, el juguete que tanto se buscó es una cuatrimoto a control remoto de Max Steel (que a mí en lo personal no me gusta nada).

Axel Centrics Axel Centrics

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