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La palabra prohibida

Viernes, 18 de Diciembre de 2009

Si pudiéramos definir la palabra amor tendríamos un gran reto ante nosotros, no sólo por la complejidad de la palabra en su etimología latina (amor) sino por su extensa interpretación que converge en múltiples ideas y relacionarla sencillamente con la afinidad en todo sentido entre seres.

Equivocadamente se tiene la idea de que el amor proviene del mal uso del prefijo A –negación (aunque la negación en latín es in, mientras que en griego efectivamente es A) y mor, que podría provenir de la raíz mortem (muerte) mientras que en griego sería tánatos (Θάνατος). Curiosamente, sería interesante considerar que tal vez la palabra pudo haberse derivado precisamente de una conjunción entre un prefijo griego y una raíz latína, que a decir verdad no suena tan descabellado pensar que el amor en su forma más pura es la negación a la muerte, pues inclusive el sentimiento puede seguir por aferrarse a no dejar la sensación que produce en nuestro cuerpo y pensamiento.

Ya los griegos habían considerado que existen 5 tipos de amor, Agape (amor del alma), Eros (amor del cuerpo, enamorado), Philia (amor virtuoso, desapasionado). Storge (afecto) y Xenia (hospitalidad).
Bueno, a todo esto, ¿porque hoy en día la palabra se ha convertido casi en un término tan utilizado y a la vez tan poco entendido? es muy parecido a la palabra ser. El amor como forma de experiencia personal para relacionarnos con el mundo es precisamente la parte fundamental de la existencia, más en específico, amar al mundo es voluntad. Al hablar de voluntad me refiero al empuje de la misma vida por mantenerse dentro de lo que existe, lo que se mueve, lo que piensa, lo que desea, esta voluntad de vivir, voluntad de querer, tiene su sentido completamente inducido al buscar la satisfacción de la vida en todo su ámbito. Hablar de amor de manera conjugada (yo amo) implica un deseo desinteresado por algo que esta dentro de esta existencia y a la vez nos impulsa a conseguirlo, a tenerlo, a valorarlo, a mantenerlo, a cuidarlo, a que sea parte de uno.

No se puede hablar de amor sin entender también conceptos tan arraigados pero a diferencia del amor su significado no contiene la misma potencia que este término, entre ellos está el afecto, el deseo, el interés, el querer, el adorar, el gustar, el valorar. Diferenciar cada concepto a un solo punto sería presuponer demasiado. Si bien nuestro lenguaje ha partido de la necesidad por expresar lo que sentimos y pensamos, considero que en muchos casos el lenguaje debe de reinventarse de una manera en la que las ideas tengan la misma fuerza e intsensidad con la cual sentimos y pensamos una interpretación de nuestro mundo. En el caso del amar o el querer, pienso que debería existir una palabra que estuviera justo en medio de la dos, pues si bien es cierto que el querer esta muy distante del amar, el término querer ya se ha tergiversado en un concepto que denota una intención de propiedad, ¿a que me refiero?, bueno, cuando uno habla de querer, implica la satisfacción realizada de tener como parte de uno a un ser u objeto dentro de su vida, pero más que ser parte de su vida, es decir que ya es parte de uno, propiedad de uno, me atrevo a decir que el querer se ha convertido en algo muy parecido al deseo. Cuando uno dice “quiero” algo, puede referirse a dos cosas distintas, la primera, decir que se quiere algo significaría que hay un afecto, lazo o conexión emocional entre la persona que dice la palabra y el objeto o el ser al cual se refiere, y la segunda, se refiere a la intención por obtener ese objeto o persona que aún no es parte de uno, pero se anhela que lo sea.

Como se puede dar uno cuenta, el querer puede caer en el error de convertirse en un deseo, y ya sea consciente o inconscientemente, se puede introyectar el yo en la persona u objeto que se quiere, y esto produce una insatisfacción o sufrimiento al perderlo, al no tenerlo o al y no estar con uno de la misma manera en como se tenía. Este querer afecta la conexión que existe entre el que quiere y lo que está queriendo, y complica por completo la noción que se tiene sobre una relación o lazo más allá de un simple afecto.

Axel Centrics Axel Centrics

  1. admin
    Viernes, 18 de Diciembre de 2009 a las 12:30 | #1

    Qué bueno volver a leerte caray! Espero que la reunión contigo sea pronto, que hace mucha falta un update de nuestras vidas ;)

  1. Sin trackbacks aún.

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