Voy a ponerme en un plano un tanto espiritual, porque hoy ha sido un día enteramente espiritual para un servidor. (O dicho en otras palabras, estoy en mis días, aunque suene muy raro ¬¬).
 
Estuve leyendo mi correo, cosa que casi siempre hago, pero de manera que casi nuncaa: leí los forwards, y una que otra respuesta de un correo que envié.
 
Me doy cuenta que siempre nos da vergüenza de hablar del ente supremo y espiritual (al menos para una gran mayoría) que definimos en cuatro letras: Dios. Cuatro letras breves, que han sido concsas, precisas (y acompletaría el buen brozo de los tiempos de imevisión, macizas) siempre en nuestras vidas (aun para los ateos gracias a Dios), que siempre definirán aquellos "fenómenos inexplicables" que suceden en nuestras vidas.
 
No te santigües todavía.
 
Dios es Amor. Otra definición en cuatro letras que no pocas veces nos empeñamos a usar vanamente. Cualquiera que diga te amo sin pensar seriamente en lo que dice, será sin duda alguien que no sabe cómo amar. Las veces que he usado esta frase, al menos en los últimos cuatro años, lo he hecho plenamente consciente del tremendo significado de esas palabras.
 
No te arrepientas todavía.
 
Resulta también que creemos en un dios muerto, representado en el cristo crucificado de la pasión. Y se nos olvida que Cristo, si creemos en él por supuesto, está vivo. Él pudo haber muerto en la cruz, y muchos detractores de las creencias cristianas dirán que hasta por temas políticos (si de a esas vamos, estamos hablando de temas teológicos, como dato histórico). Así que, por qué nos santiguamos, si realmente esa seña solo invoca el pleno dolor y el sufrimiento y no el sentimiento de vida que deberíamos sentir por nuestro hermano, si en él realmente creemos.
 
Y también resulta fácil arrepentirse de las cosas. Tener consciencia un par de veces al año de lo que significa Dios (en navidad y en la Semana Santa, la semana de la pasión) no arregla nada. Aun cuando cometas un error, no lo dejes para el confesionario. Si tu arrepentimiento es de corazón, deberás hacerlo en cuanto hayas pecado (con el nombre que este tenga, que finalmente creerás en los 10 pecados mortales y los 7 capitales, pero eso se llama religión, y eso justamente es contra lo que Cristo luchó), sabrás que no debes volver a hacerlo, por más que lo desees con tu ser. Y no digo con tu espíritu ni tu alma, porque ellos pertenecen a Dios, pero tu pensamiento y tu cuerpo, aunque no te pertenecen, tienen directa comunión contigo, es decir, eso realemente lo dominas en la tierra.
 
Dejemos de ser tan hipócritas. Dejemos de mentirnos a nosotros mismos. Si hay una clase de persona que si bien no odio, me da risa, es el católico, porque cree que con un par de padres nuestros, o un rosario o dos o cien, van a exculpar sus pecados. Deja la hipocresía de lado y cree realmente en aquello que vale. En un Dios vivo. En un Dios amoroso. En tu salvación.
 
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