Justicia hollywoodense

Viernes, 24 de Febrero de 2006

Lo reconozco. Soy un usuario del E-mule. Y cómo negarlo: encontrar desde imágenes para mis diseños, una fuente que me hacía falta y dos eme pe tres de ese artista de lujo que no puedo pagar. Y hoy, al ver que muchos de mis archivos están sin descargarse, me doy cuenta de que han cerrado Razorback 2 (y ya tiene sus días).

No hay que explicar mucho acerca de la tecnología detrás de la mula, del burro o de las redes de pares. Esto es de sobra conocido por mal informadores como los de televisa, tv azteca y otros medios comercialmente controlados y manipulados. Es como decir diablo y que se te aparezca. Vamos, que puedes encontrar desde lo más infantil y tierno, hasta lo más perverso y descabellado. Es cuestión de “como dice el dicho”: el que busca, encuentra. Nada más y nada menos. Y sí, es ilegal en la mayor de sus partes. Baste con decir Windows XP y la magia de la red nos entregará la demo, el crack, el disco entero y hasta la receta para entrar en él. Diga el nombre de su artista, y seguramente lo encontrará.

El problema de la ilegalidad supuesta de las redes de pares no son en sí los archivos, los usuarios o, como en el caso relacionado con Razorback 2, los servidores y la gente detrás de ellos. Más bien la ilegalidad viene de la necesidad de ser pirata. Creo yo que esto no es tan competente a un diseñador, pero soy, como simple usuario de un cliente de redes de pares, un pirata. O como dijera el director de la SGAE, un ‘pendejo electrónico’.

El proyecto Razorback 2, con sede en Bélgica y con origen Suizo, albergaba y dirigía a la inmensa mayoría de los usuarios de la red de pares Overnet. Además, indizaba la mayor parte de los archivos disponibles (algo así como 160 millones), además de ser el único servidor que daba estadísticas reales acerca de los archivos que uno se iba descargando. Para el usuario una joya y para el ‘protector de los derechos de autor’ es sin duda el anticristo.

Y para los comunicadores que ganan, seguramente, a comisión, un gustazo para dar noticias. Baste leer el comunicado de la policía federal belga: “…entre los que había pornografía infantil, videos terroristas e instrucciones para construir una bomba…”. Con esto, no necesitaremos s-11 o similares. Nos bastará con conectarnos a Internet y tener el deseo de lo oscuro y prohibido como lo son la música y las imágenes. O para qué hacernos tontos, y no llamar las cosas por su nombre: tener un sueldo de 52.000 dólares anuales y tener ganas de oir música.

El espíritu del capitalismo no es necesariamente hacer labor social a cada segundo. El hecho es que la base de cada negocio es hacer precisamente dinero. Yo estoy de acuerdo en que debemos hacerlo dado que estamos supeditados al orden establecido que es el capitalismo y un tanto (aunque el término se escuche mal) al imperialismo. Inclusive no estoy en contra del imperialismo, siempre y cuando deje espacios para poder disfrutar sin tener que estar pagando cada cinco minutos. No me gustaría, por ejemplo, tener que pagar por cada vez que escucho un tema, sino hacerlo una sola vez y para siempre. Y por qué no regalar a veces la música. Obtener el beneficio esperado y un plus siempre lo lograrán los emporios de la música y el software. Pero no hay creo que obtengan más peleándose con los usuarios o con los piratas. Sería más sencillo atacar la piratería por los precios que por las acciones. Finalmente dicen que la solución está en cambiarse primero antes que intentar cambiar al prójimo.

Mikelet Política y sociedad, Tecnología, informática e internet

  1. Sin comentarios aún.
  1. Sin trackbacks aún.

Free counter and web stats